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Entrenamiento por Electroestimulación

Hoy en día, cuando hablamos de electroestimulación ya no nos suena a raro. Quién más o quién menos ya habrá oído esta “palabreja” en algún medio de comunicación, la habrá visto en algún anuncio o simplemente algo habrá escuchado en el gimnasio. Pero seguramente aún no sabrá muy bien lo que significa y para qué sirve exactamente.

Para no hacerlo muy complicado diremos que la electroestimulación (EMS – Electrical Muscle Stimulation), es una técnica que utiliza la corriente eléctrica para provocar una contracción muscular. Esta técnica la empezaron a implementar los deportistas de élite básicamente con dos finalidades:

  1. Recuperación muscular post-entrenamiento.
  2. Rehabilitación muscular debido a una lesión.

Hasta aquí todo correcto. El “chisme” funciona. Hace años que conocemos la EMS y hasta la fecha, cualquier profesional del deporte que se precie lo utiliza para dichos fines.  Ahora bien, la industria del fitness (siempre a la búsqueda del negocio) no se quedó con los brazos cruzados e intentó que el EMS llegara a todo el mundo.

entrenamiento-por-electroestimulacion2Imagino que muchos de los que estáis ahora leyendo este artículo os viene a la mente algún anuncio de teletienda de una persona sedentaria de mediana edad, tumbada en el sofá y mirando la TV mientras tiene en su abdomen un aparato que le va emitiendo descargas eléctricas. Y es aquí donde la imagen de la EMS se resquebraja. Hemos pasado de tener una buena herramienta, a un chisme que nos lo venden como un producto milagroso gracias al cual adelgazaremos sin esfuerzo alguno. Y eso no es.

La EMS es un trabajo pasivo, y como consecuencia, un trabajo pasivo poco hace por mejorar nuestra condición física. Y eso es importante entenderlo;  si decimos que ayuda a la recuperación post-entrenamiento y a la rehabilitación, es básicamente por lo siguiente:

  • Recuperación post-entrenamiento: Cuando tengo la musculatura muy cargada, con un simple estiramiento quizás no recupero ni regenero bien, así que gracias a la EMS puedo llegar a todas las fibras musculares del músculo y controlando la intensidad del trabajo puedo hacer un trabajo de regeneración más rápido y efectivo. Cuando uno está extremadamente fatigado y dolorido por un esfuerzo enorme, normalmente es incapaz de hacer un buen estiramiento aunque este sea pasivo con la ayuda de algún compañero; este estiramiento puede ser en base a contracciones concéntricas (y no sólo en base a un estiramiento estático) y a todo eso la EMS nos será de mucha ayuda.
  • Rehabilitación: Imaginemos que me estoy recuperando de una rotura de cuádriceps pero aún no estoy para correr y mucho menos para saltar e impactar. Con la EMS puedo ir trabajando a menos intensidad y de forma más rápida pudiendo hacer un trabajo analítico según me interese. Con un trabajo de carrera o sentadillas estaría implicando prácticamente la totalidad de los músculos de las piernas. Con la EMS me puedo permitir el lujo de trabajar sólo aquello que me realmente me interese.

Pero la industria del fitness nos ha querido colar un gol. Varias marcas se han subido al carro de vender EMS como una forma de adelgazar. Y mucha gente la ha puesto al mismo nivel que las cremas reductoras, los parches, las plataformas vibratorias, pastillas de extractos de plantas milagrosas… Y el resultado es que ya no se ven tantos anuncios de EMS, cosa que indica que la gente ya no se deja engañar.

Electroestimulación….y algo más

Pero la ciencia avanza y lo que en principio fue una buena idea, con el paso del tiempo se le ha podido dar un enfoque -esta vez sí- con el objetivo de ponerse en forma sin que parezca otro producto más de teletienda.

La EMS ya no es sólo aquel trabajo pasivo para recuperar mejor y antes de un entreno o lesión, sino que -bien utilizado- puede ser una herramienta más que poderosa para estar en forma. Y estar en forma significa estar más fuertes, más resistentes, más delgados.

¿Qué ha cambiado entonces? La ciencia nos ha instado a tener en cuenta una variable que a los profesionales del deporte y el ejercicio físico nos da de comer y da sentido a todo nuestra ciencia: el movimiento.  Y aún diría más: el movimiento a través del trabajo activo.

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Aquí nadie nos dice que tomando una pastilla, aplicando una crema o poniéndonos un aparato de EMS mientras miramos la tv nos pondremos en forma y tendremos un espectacular six-pack. Aquí se nos está diciendo que si mientras utilizamos la EMS nos movemos, nos pondremos en forma. Y será, en parte, gracias a la EMS.

Es decir, volvemos al punto de partida y podemos decir que la EMS sirve, y sirve para algo más que para recuperarse. Sirve para ponernos en forma, para ganar potencia, para ser más fuerte, más resistente, para adelgazar, pero siempre y cuando lo utilicemos mientras hagamos deporte.

El movernos es importante, pero más aún cuando el movimiento o la acción parte de nuestro cerebro. Para entendernos, no es lo mismo estar sentados y dar órdenes a nuestro cerebro para que levante un garrafón de agua de 5 litros (trabajo activo), que estar sentados, tener aplicado el EMS y provocar una contracción que se asemeje a la acción de levantar un peso de 5 litros (trabajo pasivo). Es de vital importancia que nuestro Sistema Nervioso Central (SNC) trabaje. En un trabajo pasivo eso no ocurre. En este caso (el pasivo), sólo nos sería útil de cara a recuperar/rehabilitar.

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Pero en un trabajo activo, en el que mandamos órdenes a nuestro SNC, estamos educando, enseñando a nuestros músculos el trabajo que hay que hacer, de alguna forma nos estamos educando a través de un esfuerzo, de un sacrificio y es así como vamos a mejorar. Ahora bien, si además de hacer un trabajo activo, nos ayudamos de la EMS, es aquí donde el trabajo aún será más completo.

Estamos entonces, delante de un modelo que combina el trabajo activo y el pasivo. Buenas noticias para la gente que ya hace deporte y no encuentra ese plus que aún no ha conseguido, y malas noticias para la gente sedentaria que busca un sistema que le permita adelgazar mientras está mirando la TV o leyendo un libro.

De un tiempo para aquí, los ejercicios de alta intensidad (HIIT) se han postulado como los mejores para estar en forma y perder peso (por delante del ya consabido cardio a medio gas).

El HIIT (tal y como hemos hablado en otros artículos) nos permite en pocos minutos trabajar nuestro cuerpo de forma funcional e intensa, con la ventaja que en el post-entrenamiento nuestro cuerpo quemará mucho más que si sólo hacemos cardio a medio gas.

Pros de la EMS

  • Poco tiempo de entrenamiento (sesiones entre 20-25min).
  • Aunque nuestros entrenos ya sean de por sí muy funcionales, con la EMS aún nos aseguramos más de trabajar todos nuestros músculos de forma más profunda.
  • Tenemos las mismas ventajas que tendríamos haciendo HIIT sin EMS, pero con él, podremos conseguir resultados de forma más rápida. No es lo mismo hacer un tabata de burpees con EMS o sin él. Si lo hacemos con la EMS trabajaremos aún más muscularmente y por tanto el trabajo será más eficiente. También es verdad que seguramente nos fatigaremos antes, así que lo normal sería que las sesiones sean más cortas que cuando hacemos HIIT sin EMS.
  • Obviamente continúa siendo una excelente opción para recuperarse de un entrenamiento o para rehabilitarse de una lesión.

Contras de la EMS

  • A día de hoy, recomiendo usarlo siempre con un experto. Nadie mejor que él para ver a qué intensidad tengo que ir y bajo qué condiciones. Eso implica pagar un precio, pero también es verdad que gracias a la creciente oferta, los precios han bajado y es un servicio asequible para todo el mundo. Basta con ver los precios de un centro como F.A.S.T.
  • Hay que tener una cierta base deportiva. Aunque os digan que por muy sedentarios que seamos podremos utilizarlo, el trabajo de EMS y más si lo combinamos con el deporte de alta intensidad, será más efectivo y menos arriesgado si ya tenemos una base.
  • Tampoco esperemos milagros. Imaginemos el caso de alguien que durante 3 días a la semana realiza HIITs. Aún no está muy estudiado las mejoras en estos casos, pero serán reducidas. Un deportista que tenga experiencia haciendo sólo trabajo de pesas convencional y algo de cardio y que de un día para otro base sus entrenos en HIITs y ejercicios funcionales, verá rápidamente mejoras. El pasar de hacer un trabajo analítico (pesas) a otro puramente funcional, la mejora es brutal y en poco tiempo. Pero de hacer HIITs a hacer HIITs con EMS las mejoras seguramente serán mínimas.
  • No es un trabajo para hacer de forma continuada. Hacer cada día HIIT no tiene sentido y terminaríamos con sobreentrenamiento. Pues lo mismo con los HIIT+EMS. Por eso es importante hacerlo con un experto. Quizás nos recomienda sólo 1 o 2 días a la semana un trabajo específico de HIIT+EMS.
  • Nos guste o no, el EMS es un trabajo que nos obliga a hacerlo “atado” a una máquina. A quienes les guste el ejercicio al aire libre y de forma “natural y libre”, con esto lo tendrán imposible.

Conclusiones

En definitiva, la EMS es una buena herramienta para ayudarnos a estar en forma y afinarnos. Pero hay que aclarar un par de cosas:

  • No es para alguien que no le gusta el ejercicio ni lo practica con asiduidad. Aquí se trata de entrenar. Es una ayuda para los que ya entrenan. Quien piense que esto es tan fácil como ponerse el traje y mirar la televisión, va equivocado.
  • No ofrece mucho más beneficios de los que obtenemos con los entrenamientos interválicos de alta intensidad. Quienes practiquen los HIIT, tabatas, paleotraining, crossfit… ya están trabajando en intensidad y de forma funcional, así que pocas mejoran verán.

La electroestimulación (EMS) a test

Vista la teoría, pasemos a la práctica. ¿Qué mejor que probar el EMS con un deportista amateur en un estado de forma físico excelente? Así pues, enviamos a Màrius Zorrilla a someterse a una sesión de EMS en el centro F.A.S.T. de la calle Balmes de Barcelona, y esas fueron sus sensaciones y opinión:

F.A.S.T. EXPERIENCE

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No me lo tuve que pensar ni dos segundos cuando me propusieron probar el sistema de EMS como herramienta de entrenamiento. Había escuchado muchísimas opiniones, muy diversas todas ellas sobre este sistema, y me moría de ganas de experimentarlo en primera persona.

A lo largo de los años he ido cambiando de disciplinas deportivas, en un inicio practicaba un tipo de ejercicio más enfocado a la musculación (hierro en el gimnasio) pero los últimos los he enfocado a disciplinas más aeróbicas (actividades en el exterior). Probablemente por este motivo me sentía muy atraído por la EMS. Me parecía un excelente equilibrio entre ambos tipos de ejercicio que he practicado siempre.

Cabe decir que la experiencia fue muy satisfactoria. Es una mezcla espectacular entre ejercicio aeróbico y anaérobico. Entre fuerza y resistencia. Entre “congestión muscular” y velocidad-agilidad. En definitiva, se trata de el ejercicio TOTAL bajo mi punto de vista. Hemos de tener en cuenta que se tratan de “estímulos” o sesiones muy cortas pero a la vez muy intensas.

Es importante dejarse orientar por uno de los monitores para seleccionar el programa adecuado. Pero desde este punto de vista nos permite ejercitar la totalidad de la musculación en periodos de tiempo muy cortos (¡¡¡genial si no disponemos de mucho tiempo en nuestra agenda!!!). El programa al que me sometí me resultó muy, muy intenso. Por lo que recomiendo estar mínimamente preparado para afrontarlo.

El único y pequeño inconveniente que encontré a lo largo de esta experiencia fue el uso del “traje o uniforme” que debes utilizar y donde se encuentran los “conectores”. Es algo incómodo y además debe de estar húmedo para su buen funcionamiento. Es simplemente algo incómodo pero nada grave.

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En resumen, se trata de una experiencia altamente recomendable. Pero me gustaría cerrar este artículo de opinión con una pequeña reflexión o consejo. En todo momento considero este tipo de entrenamiento (EMS) una herramienta COMPLEMENTARIA al ejercicio que podemos practicar habitualmente ya sea correr, nadar, ir en bicicleta o incluso las pesas tradicionales del gimnasio o una sesión de crossfit (muy similar a nivel de exigencia e intensidad). En ningún caso creo que se trate de un entrenamiento que se pueda practicar diariamente ni como única fuente de práctica de ejercicio.

Andreu López

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, entrenador personal de runners y triatletas de larga distancia. Fundador y Director de estarenforma.net. Su página personal es andreulopez.com

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